04 - Northon
Cuando nuestros héroes salen de Helenia, dejan allí una radio para comunicarse con los sabios y le dan otra a William personalmente para que informe de cómo van las tropas de camino a Northon. Además, tienen el nuevo barco reforzado con brea de dragón.
En el barco ponen camino a Northon. Al llegar, varios barcos del imperio se acercan a ellos y les gritan, con magia para amplificar su voz, que detengan el barco. Pueden intentar escapar, pero estará difícil, así que lo mejor será que se detengan. Al detenerse, suben varios soldados del imperio y un mago como responsable que les pregunta quienes son y a donde van. Digan lo que le digan, les ordenará a ir a castillo para hablar con la regente. Les dejan llevar su barco, pero les acompañan con varios alrededor para que no puedan escapar.
Al llegar a castillo les guían hasta la regente que es Selendis, la amiga de infancia de Valerian. Si están disfrazados descubre a través de su disfraz, si Valerian le dice que es él ella dirá que no conoce a ningún Valerian. Sea como fuere, acabará con ella mandándoles apresar. En ese momento, Holt romperá la sala del trono con sus cañones y entrará en la sala, pegando rápidamente un tiro a Valerian (que seguramente sea el que más delante esté) pero Selendis saltará con su katana y detendrá el tiro diciendo que son sus prisioneros. A Holt eso no le importa y carga su revolver con pólvora del anillo, disparando todas sus balas de golpe contra ella, que logrará parar unas cuantas, pero acabará recibiendo los disparos. Más soldados del imperio irrumpirán en la sala intentando matar a Holt, pero este invocará a varios monstruos de pólvora mientras dice que no le importa, que ya pedirá a Loran unos años más.
Aprovechando la situación, los protagonistas huyen del castillo mientras los guardias se encargan de Holt. Tendrán que esquivar a algún que otro monstruo de pólvora, pero saldrán sin mucho problema. Al salir tendrán que ir a hablar con las casas de Northon que aún quedan bajo el dominio de Loran. Hay tres casas Tamahagane(Herrería), Sekicho (Guerreros) y Sesmul (Comercio). En todas dirán que solo lucharán contra el imperio si tienen el apoyo de las demás, pero ellos serán los líderes del reino. Una de estas casas será la de Selendis, que dirán que un día la secuestraron los del imperio y años más tarde volvió como regente personal del Dragón de Obsidiana. Además de que una de ellas quede de líder, podrían encontrar a un descendiente de la familia real, pero están todos muertos.
En realidad, Therión es de sangre real, pero lejana. Como esto no se lo creería ninguna casa, tendrán que demostrárselo yendo a Yggdrasil en Jotunheim, donde vivían los gigantes. Hasta donde se sabe solo un gigante quedó con vida y se le conoce como el gigante de Jotunheim. Si van a verle tendrán que atravesar un puesto del imperio establecido al pie de la montaña, ya sea en sigilo y pasando de largo o atacando a los soldados. Al llegar dentro de la montaña, se encontrarán un pueblo de casas enormes y abandonadas, también afectadas por el calor de las llamas, aunque no tanto como el resto de la isla. Si siguen avanzando llegarán a la sala del trono de los gigantes, donde se encuentra el gigante de Jotunheim sentado en un trono de piedra y sujetando un espadón enorme de oro macizo. El gigante es tranquilo, pero a la vez triste y no tiene ningún problema en que utilicen el árbol. Al tocarlo Therión, se puede ver como de la base del árbol se ilumina un hilo negro que recorre su tronco, desviándose por sus ramas hasta llegar a la única flor que tiene. La flor se cae lentamente y acaba en sus manos. Mientras van bajando, se encuentran en dirección contraria a este minotauro que estuvo en Gear, corriendo hacia la ciudad de los gigantes mientras grita “Jotunheim”. Si le siguen verán como se enfrenta al gigante, que al principio solo se defiende, hasta que se desata en cólera y comienza a atacar al minotauro lleno de rabia. Si le ignoran, verán como rompe la pared de la montaña cayendo debajo de esta, siguiéndole el gigante en cólera y rabia. En esta batalla destrozan por completo el puesto del imperio y luchan encarecidamente los dos. Si intentan defender al gigante, el minotauro les atacará con todo su poder, dejándoles heridos de gravedad o al borde de la muerte. Luego se gira de nuevo al gigante, que le ha seguido golpeando a él e incluso a los protagonistas si estaban cerca, para rematarlo con sus hachas. Se las clava en el cuello y acaba con su vida.
La facilidad de este combate para el minotauro, se debe a que él es en realidad Kaspersky y además el gigante nunca cargó la espada, teniéndola más bien como si fuese una responsabilidad para evitar que se usase para el mal.
Luego regresan a las casas enseñándoles el amuleto, aún no aceptan a colaborar con ellos. La de los guerreros piden un combate contra Therión para demostrar que es digno y la de la herrería dice que sería mejor que lo dejasen estar, que jamás podrán vencer a Loran. Si siguen insistiendo les rodearán los guardias de la corte diciendo su líder que desde que Selendis es la regente, ellos están más cerca del poder que nunca y pasan a atacarlos.
Si hablan con la casa de Tamahagan, les recibirá Arn, un líder de apariencia nórdica. Esta casa/tribu adora a los gigantes que están ahora extintos. Con saber de la muerte del gigante y de la flor de Therión, se unirán a su causa. Por supuesto, si les echa en cara que ellos no intentaron detener a Loran, dará un golpe en la mesa y se enfadará diciendo que no tenían opción.
Si hablan con la casa de Sesmul, les recibirá Umar, un líder de apariencia musulmana/arabe. Aunque aceptará a Therión como líder, se negará a participar en la batalla dado que ellos no son nada guerreros. Estará a su disposición por si puede ayudarles de otra forma, por ejemplo con barcos.
Cuando terminen de hablar con las tres casas, les hablará William diciendo que llegará en un par de días. En este momento tendrán tiempo libre para hacer otras cosas. Por ejemplo Theucrifo, si habla con Arn sobre el arbol, este le dirá que hay uno en todas las islas y proporcionan vida y prosperidad a la tierra. Son tambien los que mantienen la isla a flote. Si Theucrifo utiliza su semilla para plantarla, nacerá un nuevo árbol, pero debe tener cuidado donde lo planta, porque será permanente.
Cuando empiece la batalla y entren en castillo, se encontrarán Holt, Selendis y Kaspersky. Holt comenzará a crear monstruos de pólvora y atacará sin piedad con su revólver. Selendis organizará a los guardias e irá derecha a por Valerian, a enfrentarse a él cara a cara. Mientras, los minotauros habrán ido a por Kaspersky y este se habrá quedado inmóvil incapaz de hacer nada más que defenderse de sus ataques, puesto que no quiere herir a su gente. Cuando entre Koskov en escena, desvelará que él es el Demonio de Kasperky y le atacará de frente para convencerlo de dejar el bando de Loran, pero este no puede aguantar más y por culpa de la Espada del Gigante mata a Kosvok. Después de esto, grita y tira la espada al suelo, sin poder aguantarlo más agarra a Holt por la fuerza y sube a su barco, obligandole a irse. Selendis se quedará sola y rodeada, por lo que no tendrá otra opción que rendirse.
Cloud va a hablar con Olben para preguntarle sobre Holt. Olben le dirá que no es capaz de detectar magia de nigromancia en él, por lo que no está seguro de que metodos convencionales funcionen en él. Solo sabe de un objeto capaz de hacer algo así. Este objeto es el Cáliz de Sangre, pero los artefactos son un secreto entre los altos cargos de la Iglesia. Cuando Olben era joven formaba parte de La Orden de Brevzen, estos eran varios grupos de Templarios que iban acompañados de un Arzobispo cada uno. El grupo de Olben estuvo investigando hace décadas sobre rituales oscuros para levantar a los no muertos. Fueron a investigar el lugar y un campesino del antiguo Reino de Ongstrong estaba usando este artefacto maldito para consumir la vida de las ciudades cercanas, las cuales quedaron diezmadas. Tras una larga batalla contra la mismísima muerte, consigueron el objeto a costa de la vida de la mayoría de sus compañeros. Por desgracia el campesino escapó pero el artefacto está ahora en buen recaudo en Brevzen.
Lo que quiere decir con todo esto es que Holt no es un no muerto normal, por lo que no sabría decirle de que forma se podría vencer. Pero le asegura que no de métodos convencionales.
Seldus, nuevo líder de Sesmul